domingo, enero 30, 2005

la quintaesencia de oriente

Los fines de semana, sobre la calle Arribeños, en el barrio chino de Belgrano, hay un chino que cocina una suerte de pequeños pancakes rellenos de crema pastelera en un disco de metal que parece ser una pieza del motor de una nave espacial. Dichos pastelitos (que hay que esperar que se enfrien porque sino es como comer lava volcanica) son, a mi parecer, el cenit de la cultura pastelera universal. Sepanlon.